- >Volvé a la página principal! :] »
- Diario Época
Entrevista para Diario Época
por Natalia Pernizza.
Joven artista plasma con finos trazos el hiperrealismo humano
UN TALENTO ESCONDIDO
Nació el 28 de julio de 1988 en la localidad de Esquina, desde pequeño fue influenciado por su madre en las artes plásticas. Pasando por varias etapas, hoy se decidió a mostrar al mundo una nueva técnica, con la cual en trazos de birome plasma la hiperrealidad de las personas en las redes sociales.
Con estilo y luz propia, el artista Lucas Salgado (24) comenzó este camino de la pintura desde muy pequeño, como algo natural en su desarrollo humano y profesional. Pasó por diferentes técnicas, borrando y volviendo a dibujar, borrando y volviendo a pintar, hasta que por caminos que le fue llevando la vida comenzó a dedicarse a este hiperrealismo plasmado en birome sobre papel.
“Con sólo una birome común me alcanza para todo un cuadro, y a veces me sobra tinta. Dependiendo del tamaño del dibujo, pintar un cuadro me lleva entre cinco y siete días, dedicándole a este trabajo unas ocho horas diarias”, explicó este pequeño pero gran artista.
Desde pequeño su madre fue involucrando la realidad del arte plástico en su vida como un juego, como algo común en su rutina diaria. “Desde acuarelas, hojas, pinceles, masas de sal teñidas, eran los principales entretenimientos durante horas. Esto me permitió desarrollar una habilidad manual y cultivar la imaginación, para luego con otra óptica de vida, transformarlo en un oficio”, comentó.
Como “don” se entiende la cualidad o habilidad para hacer una cosa, sin embargo Lucas la describió como la oportunidad de haber nacido en su familia, con las necesidades básicas cubiertas y una madre creativa que aporto las bases más solidas para el desarrollo de su imaginario.
“En este sentido fue y será el ámbito en que nací y me crié, mi primer y eterno maestro. Ya que gracias a estas modalidades de juego aprendí que sólo yo podía y debía alcanzar y atravesar mis propios límites, de manera autodidacta, pero siempre con mucho esfuerzo, dedicación y pasión por lo que hago”, dijo al momento de describir como nació su talento.
En el 2009/10 alquiló un atelier donde había empezado a desarrollar este estilo hiperrealista, allí realizó obras muy importantes en el desarrollo de esta técnica. El problema surgió cuando por distintas razones tuvo que abandonar su lugar de creación, y fue el momento cuando comenzó a mirar obras en internet y descubrió la de Juan F. Casas e inmediatamente supo que tenía que intentar esa técnica.
“Al comienzo hice dos o tres obras para conocer bien los procesos técnicos del material nuevo para mí (siempre todo a prueba y error), hasta que logré un nivel de manejo conforme a mi búsqueda. Luego formulé la serie de retratos con la intención de reflejar a cierta parte de la sociedad que busca refugio en las redes sociales virtuales. Así comencé a analizar cantidades de fotografías que pasaban por un filtro estético-simbólico”, respondió al momento de ser consultado como comenzó con esta nueva técnica.
Si bien está desarrollando un estilo hiperrealista, su arte siempre estuvo influenciado en la realidad. Con el cuerpo humano como objeto estético central, y al ser-humano en su entorno como problemática.
Por tal motivo comentó que la mayoría de las personas que están retratadas en sus cuadros viven en Rosario, ciudad en la que reside actualmente. “Estas personas no necesariamente pertenecen a mi entorno, es más, a la mayoría ni siquiera la conozco personalmente”, exclamó.
Como artista correcto, siempre que decidía una imagen para hacer pedía permiso al autor/a y a la persona retratada. Y estas no solo nunca se negaron, sino que estuvieron encantados de participar de alguna manera en el proceso creativo de la obra. “Lo que no puedo saber es la reacción de las personas al verse en el dibujo, creo es algo muy subjetivo y personal de cada uno”, reflexionó.
Lucas participó de exposiciones colectivas en instituciones, centros culturales, bares, casas de diseño mobiliario y tiendas de ropa independiente. Pero la mayor repercusión se da en las redes sociales, ya que las obras están expuestas al público todo el tiempo. “De todas formas estas son solo algunas de las vías para difundir mi obra, y por esa rezón no dejo de buscar todo el tiempo nuevas alternativas para mostrarme”, comentó.
Uno siempre se pregunta que sería en la otra vida, o que haría si no fuese lo que uno es o desea ser. “Yo creo que si no pintara sería chef, o algo relacionado a la gastronomía. Disfruto mucho cocinar, y bueno ni hablar de comer”, finalizó entre risas.
Para ver la fuente original de la entrevista ingresá aquí: http://www.diarioepoca.com/notix2/noticia/277156_joven-artista-plasma-con-finos-trazos-el-hiperrealismo-humano.htm#.T7j1NZHNWd8.facebook
“Con sólo una birome común me alcanza para todo un cuadro, y a veces me sobra tinta. Dependiendo del tamaño del dibujo, pintar un cuadro me lleva entre cinco y siete días, dedicándole a este trabajo unas ocho horas diarias”, explicó este pequeño pero gran artista.
Desde pequeño su madre fue involucrando la realidad del arte plástico en su vida como un juego, como algo común en su rutina diaria. “Desde acuarelas, hojas, pinceles, masas de sal teñidas, eran los principales entretenimientos durante horas. Esto me permitió desarrollar una habilidad manual y cultivar la imaginación, para luego con otra óptica de vida, transformarlo en un oficio”, comentó.
Como “don” se entiende la cualidad o habilidad para hacer una cosa, sin embargo Lucas la describió como la oportunidad de haber nacido en su familia, con las necesidades básicas cubiertas y una madre creativa que aporto las bases más solidas para el desarrollo de su imaginario.
“En este sentido fue y será el ámbito en que nací y me crié, mi primer y eterno maestro. Ya que gracias a estas modalidades de juego aprendí que sólo yo podía y debía alcanzar y atravesar mis propios límites, de manera autodidacta, pero siempre con mucho esfuerzo, dedicación y pasión por lo que hago”, dijo al momento de describir como nació su talento.
En el 2009/10 alquiló un atelier donde había empezado a desarrollar este estilo hiperrealista, allí realizó obras muy importantes en el desarrollo de esta técnica. El problema surgió cuando por distintas razones tuvo que abandonar su lugar de creación, y fue el momento cuando comenzó a mirar obras en internet y descubrió la de Juan F. Casas e inmediatamente supo que tenía que intentar esa técnica.
“Al comienzo hice dos o tres obras para conocer bien los procesos técnicos del material nuevo para mí (siempre todo a prueba y error), hasta que logré un nivel de manejo conforme a mi búsqueda. Luego formulé la serie de retratos con la intención de reflejar a cierta parte de la sociedad que busca refugio en las redes sociales virtuales. Así comencé a analizar cantidades de fotografías que pasaban por un filtro estético-simbólico”, respondió al momento de ser consultado como comenzó con esta nueva técnica.
Si bien está desarrollando un estilo hiperrealista, su arte siempre estuvo influenciado en la realidad. Con el cuerpo humano como objeto estético central, y al ser-humano en su entorno como problemática.
Por tal motivo comentó que la mayoría de las personas que están retratadas en sus cuadros viven en Rosario, ciudad en la que reside actualmente. “Estas personas no necesariamente pertenecen a mi entorno, es más, a la mayoría ni siquiera la conozco personalmente”, exclamó.
Como artista correcto, siempre que decidía una imagen para hacer pedía permiso al autor/a y a la persona retratada. Y estas no solo nunca se negaron, sino que estuvieron encantados de participar de alguna manera en el proceso creativo de la obra. “Lo que no puedo saber es la reacción de las personas al verse en el dibujo, creo es algo muy subjetivo y personal de cada uno”, reflexionó.
Lucas participó de exposiciones colectivas en instituciones, centros culturales, bares, casas de diseño mobiliario y tiendas de ropa independiente. Pero la mayor repercusión se da en las redes sociales, ya que las obras están expuestas al público todo el tiempo. “De todas formas estas son solo algunas de las vías para difundir mi obra, y por esa rezón no dejo de buscar todo el tiempo nuevas alternativas para mostrarme”, comentó.
Uno siempre se pregunta que sería en la otra vida, o que haría si no fuese lo que uno es o desea ser. “Yo creo que si no pintara sería chef, o algo relacionado a la gastronomía. Disfruto mucho cocinar, y bueno ni hablar de comer”, finalizó entre risas.
Para ver la fuente original de la entrevista ingresá aquí: http://www.diarioepoca.com/notix2/noticia/277156_joven-artista-plasma-con-finos-trazos-el-hiperrealismo-humano.htm#.T7j1NZHNWd8.facebook
